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Renders

Qué necesito para un render: qué mandar, qué decidir y qué recibís

Por Facundo Campo · · 6 min de lectura

En resumen: Para encargar un render alcanza con los planos del proyecto, la lista de terminaciones y saber dónde se va a usar el material. Con eso se arranca, se aprueban las vistas y se reciben imágenes listas para vender.

Qué necesito para un render: qué mandar, qué decidir y qué recibís · Recorrido 3D

Para encargar un render necesitás tres cosas: los planos del proyecto, la lista de terminaciones y una idea clara de dónde vas a usar el material (web, portales, redes, cartel de obra, carpeta de ventas). Con eso se arranca. Lo demás —referencias, estilo de amoblamiento, vistas preferidas— se define en una charla corta y hace que el resultado venda mejor desde la primera entrega.

¿Qué hay que mandar para empezar?

No hace falta armar una carpeta perfecta. Lo que sirve es lo que ya tenés del proyecto:

  1. Planos. Plantas, cortes y fachadas, en el formato en que los tengas. Si el proyecto ya está dibujado o modelado por el estudio de arquitectura, mandá eso tal cual.
  2. Terminaciones. Qué piso va en cada ambiente, qué revestimientos, color de carpinterías, mesadas, griferías si ya están elegidas. Aunque sea una lista en un mail.
  3. Ubicación. La dirección o el lote. Para una fachada o una vista de edificio, mostrar la cuadra real le da credibilidad al proyecto.
  4. Para qué es. Si es para la preventa, para un portal, para un cartel o para el equipo comercial. Cambia qué vistas conviene hacer.

Si todavía no tenés claro qué tipo de imagen te conviene, empezá por qué es un render arquitectónico, donde contamos para qué le sirve cada uno a quien vende.

¿Qué decisiones conviene tomar antes?

El render muestra decisiones. Si una decisión no está tomada, la imagen la toma por vos, y después cambiarla cuesta tiempo. Por eso vale la pena definir algunas cosas al principio, pensando en el comprador y no solo en la obra.

¿A quién le querés vender?

No es lo mismo un monoambiente para inversores que un tres ambientes para una familia. El amoblamiento, el estilo y hasta qué ambiente se muestra primero dependen de eso. Un inversor quiere ver que la unidad se alquila fácil; una familia quiere ver dónde van los chicos y si entra la mesa del domingo.

¿Qué querés que se recuerde?

Todo proyecto tiene uno o dos argumentos fuertes: el balcón aterrazado, la luz de la mañana en el living, el amenity del último piso, la vista abierta. Las imágenes tienen que ir a buscar eso. Si nos decís cuál es tu argumento comercial, las vistas se eligen para defenderlo.

¿Qué terminaciones vas a prometer?

Lo que aparece en el render es lo que el comprador va a esperar. Conviene mostrar las terminaciones que efectivamente vas a entregar, o dejar claro qué es opcional. Un render honesto evita reclamos en la entrega y protege la marca de la constructora; lo desarrollamos en cómo construir la marca de una constructora.

¿Qué aprobás en el camino?

Desde tu lado, el trabajo tiene pocos puntos de control y todos son decisiones comerciales, no técnicas:

  1. Las vistas. Antes de avanzar, te mostramos desde dónde se va a ver cada ambiente o la fachada. Ahí decidís si ese encuadre cuenta lo que querés contar.
  2. Materiales y amoblamiento. Revisás que las terminaciones sean las del proyecto y que el estilo de los muebles le hable a tu comprador.
  3. La imagen final. Ajustes finos: un color, un objeto que sobra, una planta que falta.

Lo que se aprueba en cada paso no se vuelve a discutir en el siguiente. Así los cambios se hacen cuando todavía son baratos y la entrega llega en la fecha acordada.

¿Qué recibís al final?

Depende de lo que se acuerde, pero lo habitual es alguna combinación de esto:

  • Imágenes fijas de fachada, interiores y amenities, en tamaños pensados para web, portales, redes e impresión. Ver renders para redes y portales.
  • Video corto para redes y presentaciones.
  • Recorrido 3D interactivo, que se abre con un link desde cualquier celular y se puede embeber en tu web. Podés probar la demo de casa o la demo de edificio.
  • Planta amoblada para que el comprador entienda la distribución de un vistazo.

En un edificio, además, un recorrido por cada tipo de departamento sirve para todos los pisos donde ese tipo se repite. Si tenés 40 unidades en 3 tipos, son 3 recorridos, no 40. Eso hace que el material interactivo sea accesible incluso para emprendimientos medianos.

¿Qué pasa si los planos todavía van a cambiar?

Es normal. En preventa, el proyecto suele seguir ajustándose. Lo que conviene es separar lo que ya está firme (la fachada, la distribución general) de lo que puede moverse (una terminación, un mueble). Se empieza por lo firme y lo que puede cambiar se deja para el final.

Si sabés que algo va a cambiar, decilo al principio. No es un problema: es información para ordenar el trabajo y no rehacer lo que ya está aprobado. Para entender cómo influye esto en el presupuesto, mirá cuánto cuesta un render.

¿Cómo lo usás para vender?

Recibir las imágenes es la mitad. La otra mitad es ponerlas a trabajar:

  • El render de fachada va en el cartel de obra, la portada de la web y la primera foto del aviso.
  • Los interiores van en el portal y en la carpeta del vendedor, para responder la pregunta "¿cómo queda adentro?".
  • El recorrido 3D va por WhatsApp a cada consulta: el interesado lo mira tranquilo en su casa y llega a la visita con la decisión casi tomada. Lo contamos en consultas más calificadas.

Si estás armando todo para salir a vender, en qué material tener listo para el lanzamiento está la lista completa.

Si tenés un proyecto y querés saber qué haría falta para tu caso, mandame los planos que tengas por WhatsApp o por mail y lo vemos juntos. Con una charla corta queda claro qué conviene hacer primero.

Preguntas frecuentes

¿Puedo empezar solo con un plano en PDF o un croquis?

Sí. Un PDF con medidas alcanza para arrancar, y un croquis sirve para entender la idea. Cuanto más completa la información, menos preguntas y menos supuestos, pero no hace falta esperar a tener todo para empezar a hablar.

¿Tengo que elegir yo los muebles?

No hace falta. Alcanza con decir a quién le querés vender y el estilo general del proyecto. A partir de eso se propone un amoblamiento y lo aprobás o lo ajustás.

¿Cuántas correcciones puedo pedir?

Se acuerda por escrito al principio. Lo importante es que los cambios se pidan en el paso que corresponde: las vistas cuando se aprueban las vistas, los materiales cuando se aprueban los materiales.

¿Puedo usar el render en cartel de obra y en redes a la vez?

Sí. Si avisás desde el principio dónde lo vas a usar, las imágenes se entregan en los tamaños y proporciones que necesita cada canal.

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