Ventas y preventa
Cómo vender una preventa más rápido mostrando lo que todavía no existe
En resumen: Una preventa se vende más rápido cuando el comprador puede ver y recorrer su unidad antes de que exista, porque deja de postergar la decisión hasta que avance la obra. El material visual acorta el tiempo entre la primera consulta y la reserva.
Una preventa se vende más rápido cuando el comprador puede ver, recorrer y compartir la unidad que está por comprar, aunque en el terreno todavía haya un pozo. Lo que frena una preventa casi nunca es el precio solo: es la duda de no saber bien qué se compra. Si esa duda se resuelve en la primera consulta, la reserva llega antes.
¿Por qué se estanca una preventa?
En la mayoría de los emprendimientos, las primeras unidades se venden a conocidos, a inversores habituales de la constructora y a quienes ya confían en la marca. El problema aparece después: la segunda tanda de compradores no conoce a nadie, no sabe leer un plano y no tiene apuro. Su reacción más común es razonable:
"Me interesa, pero prefiero esperar a ver cómo avanza la obra."
Esa frase es cara. Cada mes que el comprador espera es un mes en que la constructora financia la obra con capital propio o con crédito, y en que la unidad sigue en el stock.
Lo que el comprador está diciendo, en el fondo, es que no puede ver lo que compra. Y eso tiene solución antes de que se levante la primera losa.
¿Qué necesita ver el comprador para decidir antes?
Las dudas que demoran una reserva en pozo son casi siempre las mismas. Conviene repasarlas una por una y pensar qué material las responde:
- Cómo va a quedar el edificio en su cuadra. No en un fondo blanco, sino con los vecinos, la vereda y la esquina que el comprador conoce. Eso le da contexto y confianza en que el proyecto es real.
- Cómo es la unidad por dentro. Dónde está la cocina, si el living entra con una mesa para seis, cómo se llega al balcón. Un plano lo dice; un recorrido lo muestra.
- Cuánta luz entra y a qué hora. Ver el mismo ambiente con luz de mañana, de tarde y de noche contesta una pregunta que el plano no puede contestar.
- Qué terminaciones recibe. Pisos, mesadas, aberturas. Si las ve aplicadas en la unidad, deja de preguntar "¿y esto cómo queda?".
- Qué unidad le conviene. Frente o contrafrente, piso bajo o alto, cuál sigue disponible.
Cuando el material contesta las cinco, el comprador llega a la reunión con la decisión casi tomada. El vendedor deja de vender la idea del edificio y pasa a cerrar una unidad concreta.
Mostrar lo que no existe sin prometer de más
Mostrar el proyecto terminado tiene un riesgo: que lo que se muestra no coincida con lo que se entrega. Por eso el material que acelera una preventa respeta las medidas reales del plano, las terminaciones de la memoria descriptiva y el entorno real del terreno. No se trata de embellecer, sino de que el comprador vea con claridad lo que va a recibir.
Esto también protege a la constructora. Un comprador que recorrió su unidad y vio dónde va cada cosa tiene menos reclamos en la entrega, porque compró sabiendo. Y un comprador que no se siente engañado es el que después recomienda el próximo emprendimiento. Sobre esto hay más en cómo construir la marca de una constructora.
La decisión no la toma una sola persona
Un detalle que se olvida seguido: la compra de una vivienda casi nunca la decide una sola persona. La pareja, los padres que ayudan con el anticipo, el hermano que "sabe de construcción". Si el interesado sale de la oficina con un folleto, tiene que explicarle el proyecto de memoria a cada uno, y en esa traducción el proyecto pierde.
Con un link al recorrido de la unidad, el interesado le reenvía exactamente lo mismo que vio a quien tenga que opinar. Esa persona lo abre en el celular, recorre el departamento con el dedo y opina sobre lo mismo. La conversación familiar pasa de "no me lo imagino" a "el segundo dormitorio es chico, ¿hay uno de tres ambientes?". Esa segunda pregunta ya es una venta en curso.
Podés ver cómo funciona en la demo del edificio Maconda XXIV, una demo funcional no oficial basada en un edificio de 12 pisos en Quilmes comercializado por Otamendi Propiedades: se toca un piso, se elige una unidad y se recorre por dentro desde el celular.
¿Qué cambia entre las primeras y las últimas unidades?
Una preventa no se vende a la misma velocidad de punta a punta. Al principio salen las unidades más buscadas; al final quedan las que necesitan más explicación: el contrafrente, el piso bajo, la tipología menos pedida. Ahí es donde una preventa se suele trabar.
El material visual ayuda especialmente en esa etapa, porque permite mostrar el valor de cada unidad que queda en vez de bajar el precio:
- El contrafrente se muestra con su silencio y su luz, no como "el que da atrás".
- El piso bajo se muestra con su cercanía a la calle arbolada o a los espacios comunes.
- La tipología menos pedida se muestra amueblada, para que se entienda cómo se vive.
En subir el ticket promedio desarrollamos cómo esa misma lógica sirve para sostener el precio del m² hasta la última unidad.
Un plan simple para acelerar la preventa
Si tenés un emprendimiento en lanzamiento o una preventa que se frenó, este orden suele funcionar:
- Tener la fachada en su cuadra antes de salir a publicar. Es la imagen del cartel, la web y los portales. Ver lanzamiento de un emprendimiento.
- Sumar el recorrido de cada tipo de unidad. Un edificio de 40 unidades con 3 tipos necesita 3 recorridos, no 40, porque el mismo tipo se repite en varios pisos.
- Ordenar el stock en un selector de pisos y unidades. El comprador ve qué está disponible y elige solo. Más en selector de unidades interactivo.
- Mandar el link de la unidad en cada seguimiento. No el folleto general: el link a la unidad que le interesó a esa persona.
- Usar el mismo material en la reunión. El vendedor recorre la unidad con el comprador en una tablet o pantalla y responde dudas sobre lo que los dos están viendo.
Ninguno de estos pasos promete un número de ventas. Lo que hacen es sacar de en medio las excusas para postergar: "no me lo imagino", "tengo que mostrárselo a mi pareja", "prefiero esperar a ver la obra".
¿Y si el comprador igual quiere esperar?
Hay compradores que van a esperar igual, y está bien. Pero el que espera habiendo recorrido su unidad no es el mismo que el que espera sin haberla visto. El primero ya eligió una unidad, la tiene guardada en el celular y la vuelve a mirar. Cuando la obra avance, o cuando el vendedor le avise que quedan pocas de ese tipo, vuelve con una decisión ya tomada.
El segundo, en cambio, vuelve a empezar de cero, y probablemente con otro proyecto en la cabeza.
Si tenés una preventa por lanzar o una que se frenó y querés ver cómo se vería tu proyecto antes de construirlo, escribime por WhatsApp al +54 9 11 6193-3176 o por mail a facundocampo100@gmail.com y lo vemos con los planos.
Preguntas frecuentes
¿Sirve un recorrido 3D si la obra todavía no empezó?
Sí, y es justamente cuando más sirve. Con los planos y las terminaciones definidas alcanza para mostrar el edificio en su cuadra y cada unidad por dentro. Es lo que permite vender antes de que haya algo para visitar.
¿Cuándo conviene tener el material listo?
Antes del lanzamiento comercial. Si la primera publicación ya muestra la fachada en su cuadra y las unidades por dentro, las consultas llegan con más información y los primeros compradores deciden antes.
¿El comprador puede verlo en el celular?
Sí. El recorrido se abre desde un link en el navegador del celular, sin instalar nada, y se puede reenviar por WhatsApp a la familia o a quien tenga que opinar sobre la compra.
¿Necesito un recorrido distinto para cada departamento?
No. Alcanza con un recorrido por tipo de unidad, porque las unidades del mismo tipo se repiten en distintos pisos. Por eso el costo depende de la cantidad de tipologías, no de la cantidad total de unidades. Ver cuánto cuesta un render.